domingo, 20 de abril de 2014

Tatuajes y suspensión corporal ¿PUEDE UN CRISTIANO TATUARSE?

                                                                                      


Levítico 19:28: "Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehova."

Apocalipsis 13:16: "Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre."
Es el pasaje en Levítico que examinaremos ahora; para hacerlo, se necesita citarlo en su contexto:

Levítico 19:26-30: "No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos. No haréis tonsura [rapar, pelar] en vuestras cabezas, ni dañareis la punta de vuestra barba. Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová. No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad. Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová."

El contexto en Levítico también les dice a los Israelitas no raparse o pelarse la corona de la cabeza ni dañarse la punta de la barba. Aparentemente, esta era la costumbre de los egipcios y el pueblo de Dios fue llamado para estar separados de ellos. Pero, ¿por qué ese detalle acerca del cabello? Dios estaba preocupado acerca de las creencias supersticiosas de los egipcios, los cuales se afeitaban la cabeza y la barba por un trasfondo religioso debido a su paganismo. Si éste fuera el caso, entonces, el pueblo de Dios ciertamente estaba llamado a estar separado de las falsas religiones de sus pueblos vecinos y por ende, de sus supersticiones. Esto no significa acusar a otros por tener barba o porque no tengan pelo en la cabeza en la actualidad, pues tal clase de prácticas religiosas que requerían un tatuaje, cortarse/rasguñarse la propia piel, y/o cortarse el cabello de la cabeza y el lo de la barba no están hoy día presentes en nuestra cultura Occidental. SIN EMBARGO, LO QUE PODEMOS VER EN EL CONTEXTO DIVINO, APLICABLE PARA TODA EPOCA, ES QUE DIOS QUIERE QUE SU PUEBLO SE DIFERENCIE DEL MUNDO Y DE LOS QUE NO LE SIRVEN. QUE SEAN SANTIFICADOS, SEPARADOS Y CONSAGRADOS POR MEDIO DE LA TRANSFORMACION DEL ESPIRITU SANTO EN CADA CUAL DE ACUERDO AL CARÁCTER DE JESUCRISTO.

Una cosa son las necesidades en la carne de nuestro cuerpo físico como bañarse, arreglarse, etc, pero otras son los deseos en la carne que no suplen necesidades físicas y que las motivaciones no tienen que ver nada con DIos ni con ninguna de la manifestaciones del fruto del espíritu. Este es el caso de los tatuajes para jovenes que se dicen ser cristianos. Un verdadero Cristiano no se hace tatuajes. Esto no es cuestión de juzgar, sino de establecer convicciones reales, tampoco se trata de meterse en la vida de nadie, sino de rescatar y mantener la verdadera escencia de lo que Dios pide de sus hijos.

Es bien importante saber además que si alguien no siendo convertido se hizo tatuajes en su pasada vida, esto no debe ser motive de señalamiento para alguien que quiere que Dios transforme su vida y haga nueva todas las cosas. Al que estuvo en la vieja criatura tatuado, se le acepta en la iglesia y no se le debe de juzgar, pero no se debe de permitir que los que dicen ser cristianos se tatuen, esto sale fuera del orden en las Iglesias y daña la proyección del evangelio como diferencia de aquello que es contrario y como medio para buscar la transformación y diferencia que Dios hace en el convertido. 


FUENTE: http://vimeo.com/miguelsanchezavila

sábado, 12 de abril de 2014

Didaché (Didajé)

La Didache (Didajé), o Enseñanzas de los Doce Apóstoles, fue escrito entre el año 65 y 80 A.D. y encontrado en 1873 en Macedonia, cerca de Constantinopla. Es el primer catecismo escrito que conocemos. Por este documento sabemos como ellos interpretaban las enseñanzas de los Apóstoles y como vivían. Codifica las reglas de vida que deben saber los cristianos de manera práctica para la enseñanza. 
CAPITULO 1 
1:1 Hay dos caminos, el de la vida y el de la muerte, y grande es la diferencia que hay entre estos dos caminos.

1:2 El camino de la vida es éste: Amarás en primer lugar a Dios que te ha creado, y en segundo lugar a tu prójimo como a ti mismo. Todo lo que no quieres que se haga contigo, no lo hagas tú a otro.

1:3 Y de estos preceptos la enseñanza es ésta:
Bendecid a los que os maldicen y rogad por vuestros enemigos, y ayunad por los que os persiguen. Porque ¿qué gracia hay en que améis a los que os aman? ¿No hacen esto también los gentiles? Vosotros amad a los que os odian, y no tengáis enemigos.

1:4 Apártate de los deseos carnales. Si alguno te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele la izquierda, y serás perfecto. Si alguien te fuerza a ir con él durante una milla, acompáñale dos. Si alguien te quita el manto, dale también la túnica. Si alguien te quita lo tuyo, no se lo reclames.

1:5 A todo el que te pida, dale y no le reclames nada, pues el Padre quiere que se dé a todos de sus propios dones. Bienaventurado el que da conforme a este mandamiento, pues éste es inocente. ¡Ay del que recibe! Si recibe porque tiene necesidad, será inocente; pero si recibe sin tener necesidad, tendrá que dar cuenta de por qué recibió y para qué: puesto en prisión, se le examinará sobre lo que hizo, y no saldrá hasta que no devuelva el último cuadrante.

1:6 También está dicho acerca de esto: que tu limosna sude en tus manos hasta que sepas a quién das.
CAPITULO 2 
2:1. El segundo mandamiento de la Enseñanza es éste.

2:2 No matarás, no adulterarás, no corromperás a los menores, no fornicarás, no robarás, no practicarás la magia o la hechicería, no matarás el hijo en el seno materno, ni quitarás la vida al recién nacido. No codiciarás los bienes del prójimo.

2:3 No perjurarás, no darás falso testimonio. No calumniarás ni guardarás rencor.

2:4 No serás doble de mente o de lengua, pues la doblez es lazo de muerte.

2:5 Tu palabra no será mentirosa ni vana, sino que la cumplirás por las obras.

2:6 No serás avaro, ni rapaz, ni hipócrita, ni malvado, ni soberbio. No serás codicioso, o hipócrita, o malicioso ni orgulloso, no escucharás consejos maliciosos contra el prójimo.

2:7 No tramarás planes malvados contra tu prójimo. No odiarás a hombre alguno, sino que a unos los convencerás, por otros rogarás, a otros los amarás más que a tu propia alma.
CAPITULO 3 
3:1 Hijo mío, aléjate de todo lo que es malo, y de todo lo que se le parezca.

3:2 No te irrites, porque la furia lleva al asesinato. No seas celoso, querelloso, de temperamento rápido, pues todo esto lleva a matar.

3:3 Hijo mío, no seas carnal, porque la carne lleva a la fornicación, no seas un hablador sucio, no te vanaglories mucho, porque de todas estas cosas sale el adulterio.

3:4 Hijo mío, no seas un observador de presagios o agüeros, no seas un hechicero, ni astrólogo, ni purificador, ni desees ver estas cosas, porque de todo esto nace la idolatría.

3:5 Hijo mío, no seas mentiroso, la mentira lleva al robo, no seas codicioso o engreído, de todas estas cosas surge el robo.

3:6 Hijo mío, no seas un murmurador, ya que lleva a la blasfemia, no seas de mente enferma o voluntad egoísta, porque de todo esto nacen las blasfemias.

3:7 Mas bien sé manso, porque los mansos heredarán la tierra;

3:8 Se sin embargo generoso, ten compasión, no hagas daño, se pacífico, y bueno, y ten temor siempre de las palabras que has escuchado.

3:9 No te exaltarás a ti mismo, ni darás demasiada confidencia a tu alma. Tu alma no se debe unir con las engreídas, sino que debe caminar con las almas justas y humildes.

3:10 Acepta todo lo que te pasa como bueno, sabiendo que sin Dios nada pasa.
CAPITULO 4 
4:1 Hijo mío, te acordarás de día y de noche del que te habla la palabra de Dios, y le honrarás como al Señor porque donde se anuncia la majestad del Señor, allí está el Señor.

4:2 Buscarás cada día los rostros de los santos, para hallar descanso en sus palabras.

4:3 No harás cisma, sino que pondrás paz entre los que pelean. Juzgarás rectamente, y no harás distinción de personas para reprender las faltas.

4:4 No andarás con alma dudosa de si sucederá o no sucederá.

4:5 No seas de los que extienden la mano para recibir, pero la retiran para dar.

4:6 Si adquieres algo por el trabajo de tus manos, da de ello como rescate de tus pecados.

4:7 No vaciles en dar, ni murmurarás mientras das, pues has de saber quién es el buen recompensador de tu limosna.

4:8 No rechazarás al necesitado, sino que tendrás todas las cosas en común con tu hermano, sin decir que nada es tuyo propio; pues si os son comunes los bienes inmortales, cuánto más los mortales.

4:9 Tu mano no se levantará de tu hijo o de tu hija, sino que les enseñarás desde su juventud el temor de Dios.

4:10 No mandarás con aspereza a tu esclavo o a tu esclava que esperan en el mismo Dios que tú, no sea que dejen de temer a Dios que está sobre unos y otros... porque El viene no a llamar de acuerdo a las apariencias, sino a lo que el Espíritu ha preparado.

4:11 Vosotros, los esclavos, someteos a vuestros señores como a imagen de Dios con reverencia y temor...

4:12 Odiarás la hipocresía y todo lo que no es grato a Dios.

4:13 No abandonarás los mandamientos del Señor, sino guardad lo que has recibido, sin agregarle o quitarle;

4:14 En la Iglesia confesarás tus pecados, y no te acercarás a la oración con mala conciencia. Este es el camino de la vida
CAPITULO 5 
5:1 El camino de la muerte es éste. Primero de todo, es maligno, y lleno de maldiciones, se encuentran asesinatos, adulterios, concupiscencia, fornicación, robos, idolatrías, brujerías, orgullo, malicia, engreimiento, mal hablados, celos, audacia, orgullo, arrogancia.

5:2 Hay aquellos que acosan al bueno-amantes de la mentira, no conocen la recompensa de la rectitud, no se acercan al juicio bueno y correcto, no miran por lo bueno sino que por lo malo, de quienes la humildad y paciencia están lejos, amando cosas que son vanas, buscando recompensas, no teniendo compasión del necesitado, no trabajando por el que está en problemas, no conociendo al que los hizo, asesinos de niños, corruptores de la imagen de Dios, quienes se alejan de los necesitados y los oprimen más en sus problemas, jueces injustos de los pobres, errando en todas las cosas. De todo esto, hijos, sean librados.
CAPITULO 6 
6:1 Ve que nadie te impulse a errar de este camino de la doctrina, porque te aparta de Dios.

6:2 Si tú eres capaz de soportar el yunque del Señor, serás perfecto; pero si no eres capaz, haz lo que seas capaz.

6:3 Referente a la comida, soporta lo que seas capaz, pero ten cuidado con las cosas ofrecidas como sacrificios a los ídolos, porque es el servicio de dioses infernales.
CAPITULO 7 
7:1 Y referente al bautismo, bautiza de este modo: habiendo recitado estos preceptos, bautiza en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, en agua viva;

7:2 Pero si no tienes agua corriendo, bautiza en otra agua, y si no puedes bautizar en agua fría, hazlo con agua tibia;

7:3 Pero si no tienes ninguna, echa agua tres veces sobre la cabeza, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

7:4 Y antes del bautismo, el bautizado y el que bautiza debe ayunar previamente, y todos los que puedan. Tu le ordenarás al que esta bautizando que ayune uno o dos días antes.
CAPITULO 8 
8:1 Pero no hagas que tu ayuno sea con los hipócritas, porque ellos ayunan en el segundo y quinto día de la semana. Mas bien, ayuna en el cuarto y sexto día.
8:2 No ores como los hipócritas, sino como el Señor lo ha ordenado en Su evangelio, ora así: Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Tuya es la gloria y el poder por siempre.

8:3 Tres veces al día reza de esta manera.
CAPITULO 9
9:1 Referente a la Eucaristía, da gracias de esta manera. 
9:2 Te damos gracias, Padre nuestro, por la santa viña de David Tu siervo, la que nos diste a conocer a nosotros por medio de Jesús, Tu siervo. A Ti la gloria por los siglos.
9:3 Luego sobre el trozo de pan: Te damos gracias, Padre nuestro,  por la vida y el conocimiento, que nos diste a conocer por medio de Jesús Tu siervo. A Ti la gloria por los siglos. 
9:4 Como este fragmento estaba disperso sobre los montes, y reunido se hizo uno, así sea reunida Tu Iglesia de los confines de la tierra en Tu reino.  Porque Tuya es la gloria y el poder, por Jesucristo, por siempre.
9:5 Que nadie coma ni beba de vuestra comida de acción de gracias, sino los bautizados en el nombre del Señor, pues sobre esto dijo el Señor: No deis lo que es santo a los perros.
CAPITULO 10
10:1 Después de saciaros, da gracias así: 

10:2  Te damos gracias, Padre santo, por Tu santo nombre que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento, la  fe y la inmortalidad que nos has dado a conocer por medio de Jesús, Tu Hijo, para El sea la gloria por siempre.
10:3 Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu  nombre, y diste a los hombres alimento y bebida para su disfrute,  para que te dieran gracias. Mas a nosotros nos hiciste el don de un  alimento y una bebida espiritual y de la vida eterna por medio de tu  Hijo.
10:4 Por sobre todo, te agradecemos que nos puedas salvar; para El sea la gloria por siempre. 

10:5 Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, para librarla de todo mal y hacerla  perfecta en tu caridad, y congrégala desde los cuatro vientos, santificada, en Tu reino que le has preparado. Porque tuyo es el poder y la gloria por los siglos.
10:6 Has que venga la gracia, y deja que pase este mundo. Hosana al Hijo de David. Si alguien es santo déjalo venir a la Eucaristía; si no lo es, déjalo que se arrepienta. Amén.
10:7 A los profetas, dejadles dar gracias cuanto quieran.
CAPITULO 11
11:1 Quienquiera que, entonces, venga y te enseñe todas las cosas que se han dicho antes, recíbelo.

11:2 Pero si el mismo maestro, extraviado, os enseña otra doctrina para vuestra disgregación, no le prestéis oído;  si, en cambio, os enseña  para aumentar vuestra justicia y conocimiento del Señor, recibidle como al mismo Señor.
11:3 Concerniente a los apóstoles y profetas, actúa de acuerdo a la doctrina del Evangelio. 

11:4 Deja que cada apóstol que viene a ti sea recibido como al Señor. 


11:5 El se quedará un día, y si es necesario, dos, pero si se queda por tres días, él es un falso profeta. 


11:6 Cuando el apóstol se vaya no tome nada consigo si no  es pan hasta su nuevo alojamiento. Si pide dinero, es un falso profeta.
11:7 Y no atentarás o discutirás con ningún profeta que hable en el Espíritu, porque todos los pecados serán perdonados, pero este pecado no será perdonado.  11:8 Con todo, no todo el que habla en espíritu es profeta, sino el que tiene el modo de vida del Señor.  En efecto, por el modo de vida se distinguirá el verdadero profeta del falso.
11:9 Y cada profeta que ordene en el Espíritu que se tienda la mesa, no deberá comer de ella él mismo, si lo hace, es un falso profeta;
11:10 y cada profeta que enseñe la verdad, si no la practica, es un falso profeta; 

11:11 y cada profeta, probado como verdadero, y trabajando en el misterio visible de la Iglesia, pero que no enseña a otros a hacer lo que el hace, no debe ser juzgado por ti, porque tiene su juicio con Dios, porque así hicieron los profetas del pasado.

11:12 Pero al que dice en espíritu: Dame dinero, o cualquier otra cosa, no le prestéis oído. En cambio si dice que se dé a otros necesitados, nadie lo juzgue.
CAPITULO 12
12:1  Todo el que viniere en nombre del Señor, recibidle. Luego examinándole le conoceréis por su derecha y por su izquierda, pues tenéis discernimiento, conocimiento de lo bueno y de lo malo

12:2 Si la persona que viene es un peregrino, asístelo en lo que puedas, pero no se debe quedar contigo por más de dos o tres días, al menos haya una necesidad.  12:3 Si quiere quedarse entre vosotros, teniendo un oficio, que trabaje para su sustento.
12:4 Si no tiene oficio, proveed  según prudencia, de modo que no viva entre vosotros cristiano alguno ocioso. 

12:5 Si no quiere aceptar esto, se trata de un traficante de un traficante de Cristo. De ésos mantente lejos.
CAPITULO 13
13:1 Todo auténtico profeta que quiera morar de asiento entre vosotros es digno de su sustento.

13:2 Igualmente, todo auténtico maestro merece también, como el trabajador, su sustento.
13:3 Por tanto, tomarás siempre las primicias de los frutos del lagar y de la era, de los bueyes y de las ovejas, y las darás como primicias a los profetas, pues ellos son vuestros sumos sacerdotes.

13:4 Pero si no hay profetas, dalo a los pobres.

13:5 Si haces pan, toma las primicias y dalas conforme al mandato.
13:6  Si abres una jarra de vino o de aceite, toma las primicias y dalas a los profetas. 

13:7 De tu dinero, de tu vestido y de todas tus posesiones, toma las primicias, según te pareciere, y dalas conforme al mandato.
CAPITULO 14
14:1 En el día del Señor reunios y romped el pan y haced la Eucaristía, después de haber confesado vuestros pecados, a fin de que vuestro sacrificio sea puro.
14:2 Todo el que tenga disensión con su compañero, no se junte con vosotros hasta que no se hayan reconciliado, para que no sea profanado vuestro sacrificio.
14:3 Este es el sacrificio del que dijo el Señor: “En todo lugar y tiempo se me ofrece un sacrificio puro: porque yo soy el gran Rey, dice el Señor, y mi nombre es admirable entre las naciones”
CAPITULO 15
15:1 Elegios obispos y diáconos dignos del Señor.  hombres mansos, no amantes del dinero, sinceros y probados; porque también ellos os sirven a vosotros en el ministerio de los profetas y maestros.
15:2 No los despreciéis, ya que tienen entre vosotros el mismo honor que los profetas y maestros

15:3 Repréndanse unos a otros, no con ira sino pacíficamente, como lo manda el Evangelio; y, no dejes que nadie hable a nadie que actúe desordenadamente referente al prójimo, ni le dejes escuchar de ti hasta que se arrepienta.
15:4  Que tus oraciones y alma y todas tus obras hagan como lo manda el Evangelio de nuestro Señor.
CAPITULO 16
16:1 Vigilad sobre vuestra vida. No se apaguen vuestras linternas, y no dejen de estar ceñidos vuestros lomos, sino estad preparados, pues no sabéis la hora en que vendrá nuestro Señor.
16:2 Reunios con frecuencia, buscando lo que conviene a vuestras almas, pues de nada os servirá todo el tiempo en que habéis creído si no consumáis vuestra perfección en el último momento.
16:3 En los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se convertirán en lobos, y el amor se convertirá en odio.
16:4 En efecto, al crecer la iniquidad, los hombres se odiarán entre si, y se perseguirán y se traicionarán: entonces aparecerá el extraviador del mundo, como hijo de Dios, y hará señales y prodigios, y la tierra será entregada en sus manos, y cometerá iniquidades como no se han cometido desde siglos.
16:5  Entonces la creación de los hombres entrará en la conflagración de la prueba, y muchos se escandalizarán y perecerán. Pero los que perseveren en su fe serán salvados por el mismo que había sido maldecido.
16:6 Entonces aparecerán las señales auténticas: en primer lugar el signo de la abertura del cielo, luego el del sonido de trompeta, en tercer lugar,  la resurrección de los muertos.
16:7 Como  está dicho: “Vendrá el Señor y todos los santos con El (Zac 14, 5). 

16:8 Entonces el mundo verá al Señor viniendo de entre
 las nubes del cielo

¿Es bíblico tener apóstoles hoy?

¿Es bíblico tener apóstoles hoy?

   Para enfocar este tema, es necesario primero analizar los diferentes usos de la palabra griega apostolos. El término se deriva del verbo apostellô, que significa simplemente "enviar". Por eso, (1) el sentido más general de apostolos, como en Juan 13:16, es cualquier persona enviada en cualquier misión (recadero, mandadero). Un aspecto más específico de este sentido (2) ocurre en 2 Cor 8:23 y Fil 2:25 cuando mencionan "los mensajeros de las iglesias" (apostoloi ekkêsiôn), como delegados comisionados por las congregaciones para alguna tarea. En tercer lugar (3), la palabra significa "misionero", que es el equivalente en latín (del verbo mitto, misi, "enviar"). En este sentido Jesucristo es el "misionero" enviado por Dios (Heb 3:1). Como veremos más adelante, Cristo no era "apóstol" en el mismo sentido que los doce, sino como "enviado" y "misionero" del Padre y prototipo de la misión de la iglesia (Jn 20:21; Mr. 9:37; Mt 10:40; Jn 13.20: Jesús es el Enviado del Padre).  El cuarto sentido (4) es lo que generalmente entendemos por "los apóstoles", como Pedro, Pablo y los demás. En ese aspecto, el término podría llamarse un título, de una primacía en cierto sentido jerárquica.[1]

   Dados estos diversos sentidos de la palabra "apóstol", es necesario en cada texto bíblico determinar cuál de ellos se está empleando. Serios problemas resultan cuando se confunde un sentido con otro. Los "apóstoles" de hoy toman pasajes donde el término significa "misionero" pero los aplican en el otro sentido y quieren atribuirse los títulos y autoridades de los doce y de Pablo. La iglesia católica hace algo parecido con su " sucesión apostólica" a través de los siglos. Según el Nuevo Testamento, los apóstoles no tienen sucesores.

El trasfondo judío: El apostolado del Nuevo Testamento se basó en una práctica judía de designar un emisario, llamado ShaLiaJ, con plenos poderes para representar a quien lo había enviado (Esd 7:14; Dn 5:24; cf 2 Cron 17:7-9).  El ShaLiaJ era una especie de plenipotenciario ad hoc.  Eran comunes las fórmulas legales como "el que te recibe a tí me recibe a mi", "lo que ustedes atan en mi nombre lo he atado yo" y muchos otros parecidos, que aparecen también en el Nuevo Testamento (Mr 9:37; Mt 16:19; Lc 10:16; Jn 13:20; 20:23). La comisión del ShaLiaJ era para una tarea específica y no era transferible a otras personas.

El paradigma definitivo, Hechos 1: Después de suicidarse Judas, los discípulos sentían la necesidad de completar el número doce, como paralelo con las doce tribus de Israel.  Con ese fin, guiados por el Espíritu Santo, definieron los requisitos indispensables para incorporarse en el apostolado. La elección se limitó a "hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que entre nosotros fue recibido arriba" para que "uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección" (Hech 1:21). Además, la selección fue hecha por Cristo mismo (1:24; cf. 1:2). Veremos en seguida que todas estas mismas condiciones se aplican al caso de Pablo.

   Ese texto, y otros, muestran que para ser apóstol en el mismo sentido que los doce y Pablo, era requisito indispensable haber sido testigo ocular y presencial del ministerio de Jesús (Hechos 1:21-22; cf. 1 Jn 1:1-4) y de su resurrección (Hch 10:40-42; 1Co 15).  Por supuesto, tal cosa sería imposible después de morir los contemporáneos de Jesús.  La iglesia ahora es "apostólica" cuando es fiel al testimonio de ellos, que tenemos en el Nuevo Testamento, y cumple así su "apostolado" misionero. Sobre el fundamento de ellos Cristo sigue construyendo la iglesia (Efes 2:20).

   Es importante reconocer que esta sustitución de Judas por Matías es el único reemplazo de un apóstol, precisamente para completar el número de doce.  Matías no era sucesor de Judas sino su reemplazo.  Después, al morir los doce y Pablo, ni el Nuevo Testamento ni la historia de la iglesia narra la elección de algún sucesor de alguno de ellos. Al morir el apóstol Jacobo, nadie le sucedió o reemplazó (Hech 12:2).  El grupo quedó cerrado, como es evidente en Apocalipsis 21:14.  Obviamente, en esas puertas de la Nueva Jerusalén no aparecerá el nombre de ninguno de nuestros apóstoles de hoy.

   Toda esta evidencia bíblica deja muy claro que para ser apóstol, el candidato tenía que ser alguien del primer siglo. Nadie después del primer siglo podría haber sido testigo presencial del ministerio de Jesús y de su resurrección. Ese requisito descalifica de antemano a todos nuestros "apóstoles" de  nuestros tiempos modernos.

El apóstol Pablo: El apostolado de Pablo fue severamente cuestionado, precisamente porque él no había sido uno de los discípulos, como requiere Hechos 1, aunque sí era contemporáneo de Jesús y sin duda testigo de su ministerio.[2]  Repetidas veces Pablo tiene que defender su llamado de apóstol, pero lo significativo es que lo defiende en los mismos términos básicos de Hechos 1: él también había visto al Resucitado (1 Cor 9:1; 1Cor 15), fue nombrado apóstol no por hombres sino por el mismo Cristo (Gal 1:1,15-17,19; cf. 1 Tim 1:1; 2:7), y él, igual que los doce, había realizado las señales de apóstol y la predicación del evangelio (2 Cor 12:12; cf. Rom 15:18-19).  En 1 Corintios 9:1-6 Pablo se defiende contra los que negaban que él era apóstol:

¿No soy apóstol?
¿No soy libre?
¿No he visto a Jesús el Señor nuestro?
¿No sois vosotros mi obra en el Señor?
Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy;
porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.

A continuación, Pablo responde a los que le acusan, afirmando que él tiene los mismos derechos de todos los apóstoles (9:3-6; cf. 2 Cor 11:5,13; 12:11s).

   En este contexto, 1 Corintios 15 es especialmente importante.  En este pasaje Pablo afirma vigorosamente la fe en la resurrección (15:1-8, 12-58) pero también, menos conspicuamente, defiende su propio apostolado (15:8-11). Después de definir el evangelio como la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (15:1-4), Pablo enumera una lista de los que podríamos llamar "los testigos autorizados de la resurrección" (15:5-8): Céfas, los doce, más de quinientos hermanos, Jacob, después todos los apóstoles y al final Pablo mismo.  Por eso, de las varias personas que el Nuevo Testamento llama apóstoles, sabemos que tenían que haber sido testigos presenciales de la resurrección.

   Está claro que en este pasaje Pablo no está hablando sólo de visiones espirituales, como tuvo él mismo (2 Cor 12) y que tuvieron Esteban (Hech 7) o Juan (Apoc 4-5), que no podrían servir como evidencias de la resurrección corporal de Jesús.  El verbo repetido en estos versículos de 1 Cor 15 es "apareció", y el sujeto activo es el Resucitado (cf. Gál 1:16). Eran visitaciones del Señor, apariciones por iniciativa de él, para demostrar la realidad de su resurrección. Se trata de revelaciones corporales como las de Cristo durante los cuarenta días, que constituyeron a sus receptores en testigos oculares del hecho. En ese sentido, Pablo reconoce que su propio caso es una anomalía, pues aunque era contemporáneo de Jesús, no había sido discípulo ni había estado presente con los discípulos durante los cuarenta días. Sin embargo, insiste en que su encuentro con Cristo en el camino a Damasco pertenecía a la misma serie de visitaciones especiales.  Por otra parte, Pablo afirma que su encuentro con el Resucitado fue la última de la serie (15:8; cf. 1 Cor 4:9), sin posibilidad de otras.  Para mayor énfasis, Pablo afirma que Cristo lo llamó al apostolado no sólo de último sino "como un abortivo" (Gr. ektrômati), una excepción. Pablo era un apóstol "nacido fuera del tiempo normal".  No puede haber otros apóstoles después de él.

Otros apóstoles: Este pasaje habla de "todos los apóstoles", además de los doce y Pablo (1 Cor 15:7), pero todos ellos eran también testigos oculares de la resurrección. En cambio, de líderes que sabemos que no habían participado en esa experiencia, como Apolos y Timoteo, el Nuevo Testamente nunca los llama "apóstol". No podían ser apóstoles sin haber visto al Resucitado (y no sólo en visión mística). Por eso, de todas las demás personas llamadas "apóstol" podemos estar seguros de que habían sido testigos oculares del Resucitado o si no, eran apostoloi sólo en el sentido de "misioneros" o de "delegados congregacionales".

   Es muy significativo que tanto los doce como Pablo aplican los mismos requisitos básicos para el apostolado: sólo pueden ser apóstoles los que habían visto al Cristo en su cuerpo resucitado y habían sido comisionados personalmente por él para ser testigos de su vida y resurrección.  De estos, el último fue el apóstol Pablo. Los apóstoles cumplieron una función histórica.  Obviamente, nadie que no sea del primer siglo puede ser testigo ocular de lo que nunca presenció.

Efesios 4:11: Frente a estas enseñanzas bíblicas muy claras, el mal llamado "movimiento apostólico" apela, sin interpretación cuidadosa, a unos pocos textos. El versículo principal es Efesios 4:11, tomado fuera de contexto. El pasaje completo es una cita modificada del Salmo 68:18 con introducción y conclusión:

Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia
     conforme a la medida del don de Cristo.
Por lo cual dice:
Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,
y dio dones a los hombres.
Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero
     a las partes más bajas de la tierra?
El que descendió, es el  mismo que también subió
    por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles;
a otros, profetas;
a otros, evangelistas;
a otros, pastores y maestros.

   El tema de Efesios 4:7-16 es la unidad de la iglesia con su diversidad de dones, todo orientado hacia el crecimiento del cuerpo (4:13-16). Pablo introduce este tema con una cita del Salmo 68, uno de los salmos más difíciles y con complicados problemas textuales. Pero el tema central de ese salmo está claro: Dios es un poderoso guerrero (68:35) que en diversos momentos ha descendido a la tierra para liberar a su pueblo (68:11-14,20-21) y después de su triunfo, sube al monte Sión (o al cielo) llevando cautivos (68:15-18,24,29,35) y reparte el botín entre su pueblo (68:12,18).  Pablo adapta la cita en varias formas, especialmente cambiando "tomaste dones" (Sal. 68:18) en "dio dones" (Ef 4:8), para aplicar la cita a la ascensión de Cristo y la venida del Espíritu con sus dones. Al volver al cielo, el Cristo vencedor repartió el botín entre su pueblo. El énfasis cae sobre la ascensión de Cristo y el momento histórico-salvífico en que el Resucitado victorioso envió el Espíritu como botín de su triunfo.

   El verbo "constituyó" (4:11, edôken, "dio") es un pretérito punctiliar, que describe algo que Cristo hizo cuando ascendió, conforme también al modelo del Salmo 68. No dice absolutamente nada sobre el futuro, si Cristo seguiría dando apóstoles a la iglesia, hasta su segunda venida, como podrían haber sugerido otros tiempos verbales. Como comenta I. Howard Marshall en el Comentario Bíblico Eerdmans (p.1389), "Puesto que esta carta vino de una época cuando estaban funcionando apóstoles y profetas, es imposible sacar alguna conclusión desde este pasaje sobre su continuación o no en la iglesia después".

   De otros pasajes, como hemos visto, queda evidente que el apostolado no puede haber continuado después de morir los últimos testigos presenciales. En cambio, otros pasajes dejan claro que el don de profecía (y la falsa profecía) continuarían en la iglesia. Al ascender, Cristo dio un don que era de una vez para siempre (apóstoles) y otro que había de seguir hasta su venida (profetas). El llamado apostólico corresponde en eso a su origen en el encargo de ShaLiaJ, que no era transmisible.

   Por otra parte, Pablo habla en 2 Cor 11:13 de "falsos profetas (pseudapostoloi), obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" (cf. Ap 2:2; Didajé 11:3-6) y, quizá sarcásticamente, de "superapóstoles" (tôn huperlian apostolôn, 2 Cor 11:5; 12:11, NVI).

Conclusión: Dos de los grandes vicios de la iglesia evangélica hoy son la sed de poder, prestigio y riqueza de algunos de nuestros líderes, y entre los fieles el culto, ciego y casi idolátrico, a las personalidades famosas. Hay mucha obsesión con títulos, oficios y el poder lucir y ser importante. Se emplean constantemente las técnicas de publicidad y promoción del mundo secular. Eso es totalmente contrario al espíritu de Jesucristo y del evangelio. Mucho más acertado es el viejo refrán, "al pie de la cruz, todos somos párvulos".

   Hace unos años, en un foro sobre el tema de los apóstoles, alguien intervino para decir, "Antes era suficiente el título de pastor, pero ahora con las enormes megaiglesias, llamarlos pastor les queda muy corto." ¡Al contrario! Si el título "pastor" les queda corto para ellos, ellos se quedan demasiado cortos para el título de pastor.Publicado por: juanstam   
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lunes, 7 de abril de 2014

Se Acerca el Tiempo, Nuestra Redención esta cerca…

El Sol , la luna y las estrellas, daran señales antes de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Lucas 21:25-33 25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; 26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. 27 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. 28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. 29 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca. 31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 32 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Lucas 21:36 36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre. Juan 3:16 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no sepierda, mas tenga vida eterna. Sufonias 2:3 Buscad a Jehova todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio, buscad justicia, buscad mansedumbre, quizás seréis guardado en el día del enojo de Jehova 2014: Tétradas de Lunas de Sangre y un Eclipse de Sol: Eventos Profeticos ! Blood-Moons Joel 3, 4: “El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre, antes de la venida del Día de Yahveh, grande y terrible”. Proféticamente hablando, el 2014 es muy significativo, dado que en este año y en el siguiente habrá tétrada de lunas rojas que coinciden con fiestas judías, es decir, cuatro eclipses lunares seguidos que hacen ver la luna como cubierta de sangre, y que coincidirán con celebraciones que tienen que ver con algún acontecimiento de la salvación. Lunas rojas tétradas coincidieron con la expulsión de los judíos de España, y en 1948, cuando éstos volvieron a la Tierra prometida y se refundó el Estado de Israel en Palestina, y también en la guerra de los seis días. Las lunas rojas tétradas serán: el 15 de abril, coincidiendo con la pascua judía, y el 8 de octubre, que coincidirá con la fiesta de los tabernáculos. La tercera será el 4 de abril de 2015, coincidiendo otra vez con la pascua, y la cuarta el 28 de septiembre, concordando nuevamente con la fiesta de los tabernáculos. En medio, estará el eclipse total lunar que coincidirá con el inicio del año judío, primero de Nisán, el 20 de marzo de 2015. La coincidencia de lunas rojas tétradas con fiestas judías es verdaderamente excepcional. Las siete fiestas que celebran los judíos, prescritas por Moisés, son llevadas a su sentido pleno de salvación universal por Jesucristo. Las cuatro primeras fiestas se celebran en primavera, y ya adquirieron su significado salvífico pleno. Las tres restantes se celebran en el otoño, y están aún por adquirir su sentido de compleción mediante tres hechos futuros por parte de Dios. A la pascua judía en Egipto (Pesach), Jesús le dio su sentido pleno el Jueves Santo, con la institución de la Eucaristía, en la que celebró su propia Pascua, la entrega voluntaria e incondicional de su vida a los hombres para que obtuviéramos la liberación del pecado y de la muerte: “Ardientemente he deseado comer esta pascua con ustedes antes de padecer, y no la volveré comer hasta que tenga su cumplimiento pleno en el Reino de Dios” (Lc 22, 7). La fiesta judía de los panes ácimos (Matzot) que se celebra el sábado siguiente de la Pascua, adquirió su sentido pleno con el entierro de Jesucristo y su descanso en el sepulcro, el Sábado Santo. La tercera fiesta, llamada de los primeros frutos (Bikkurim), que se celebra al día siguiente del shabat, encontró su plenitud salvífica el Domingo de Resurrección, ofreciendo Jesucristo el fruto de la redención a todos los hombres. La fiesta de la cosecha (Shevuot), que celebran los judíos a los cincuenta días de la fiesta de los primeros frutos, se iluminó divinamente con la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, enviado por Jesucristo a los discípulos cincuenta días después de su Resurrección. Están todavía por adquirir su sentido pleno las tres fiestas judías que se celebran en el otoño. La primera de ellas es la fiesta de las trompetas (Rosh Hashana), la cual adquirirá su sentido pleno con el “Rapto de la Iglesia” o “Arrebato de los Fieles” descrito por San Pablo. El Arrebato, o Rapto de los fieles, es la traslación física, antes de que comience la “Gran Tribulación”, de los cristianos que ya hayan alcanzado su plena transformación en Cristo. El Rapto será casi simultáneo al inicio de la Tercera Guerra Mundial descrita por Ezequiel en el capítulo 38, y con el gran terremoto en que resucitarán los santos del Nuevo Testamento, así como con el Gran Aviso de Dios a la humanidad. El acontecimiento del Rapto y resurrección de los santos fue dado a conocer por San Pablo: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y al son de la trompeta, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos para siempre con el Señor” (I Tes 4, 16). Y añade: “No todos moriremos, pero todos seremos transformados. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta. Porque sonará la trompeta y los muertos serán resucitados para no volver a morir y nosotros seremos transformados” (I Cor 15, 51). Nótese el énfasis de San Pablo, “Porque sonará la trompeta”, coincidente con la fiesta judía de las trompetas, la cual adquirirá entonces su sentido salvífico pleno, el del aviso a la humanidad de que se acerca el Retorno glorioso de Jesucristo. Quienes hayan muerto en santidad volverán a la vida, al igual que sucedió el Viernes Santo en que Cristo murió, cuando “se abrieron los sepulcros, y muchos santos que habían muerto resucitaron” (Mt 27, 52). Éstos se aparecieron en Jerusalén a muchas personas durante los cuarenta días que Jesús estuvo resucitado entre los suyos. Se trata de los santos del Antiguo Testamento. Ahora, resucitarán los santos del Nuevo Testamento. La resurrección de los santos para reinar con Cristo en el mundo recibe en las Escrituras el nombre de “primer resurrección”. Una segunda resurrección sucederá, mil años después, “para el resto de los muertos”, incluidos los condenados (Ap 20: 5-6). La sexta fiesta judía que faltará por ser sublimada por Dios, posterior a la fiesta de las trompetas, será la del “día de la expiación” (Yom Kipur), que corresponderá al periodo de siete años de la Gran Tribulación (el “grande y terrible Día del Señor”) que culminará con la segunda venida de Cristo o “Parusía”. Por último, la séptima fiesta, la de los tabernáculos (Sukkot), adquirirá su pleno sentido con la instauración del Reino de Cristo en el mundo, el cual, siguiendo a San Juan, durará mil años. Otros acontecimientos predichos en las Escrituras que yacen en el futuro próximo, además del Rapto de la Iglesia, son el ataque de Israel contra Siria (Isaías, 17) y la guerra mundial que éste embate provocará, guerra en la que Rusia y los países árabes atacarán simultáneamente a Israel (Ezequiel 38). El Rapto o Arrebato de los Fieles es resultado de una intervención divina selectiva: “Entonces estarán dos en el campo, el uno será tomado, y el otro será dejado. Estarán dos mujeres moliendo en un molino, una será tomada, y la otra será dejada” (Mt 24, 40). El Rapto tiene el doble propósito de premiar la virtud de quienes fueron fieles, y de evitarles la purificación de la Gran Tribulación (“Día del Señor”), misma que ya no necesitan. Es muy significativo el sentido pleno del Rapto dado por Dios a la fiesta judía de las trompetas. En el Antiguo Testamento, Israel utilizaba la trompetas para anunciar una celebración, una guerra o una alarma para el pueblo. La trompeta solo podía ser usada por el sacerdote para convocar a la asamblea, día santo o sacrificio. La emisión del gran sonido de trompeta, que podía ser de plata o cuerno de carnero, era celebratorio o un anuncio de algo muy importante. En el caso del Apocalipsis, San Juan refiere que Dios enviará sus ángeles “con gran sonido de trompeta”, para reunir a los elegidos de los cuatro vientos, de un extremo a otro de la Tierra, para anunciar la llegada del Hijo del Hombre en las nubes del cielo (Mt 24, 30). El Día del Señor, a quien diversos profetas le aplican los adjetivos, “grande y terrible”, tiene su inicio después del toque de la trompeta y el Rapto, con el gran terremoto y la Guerra de Ezequiel, después de los signos cósmicos del sol y de la luna. El “Día de Yahveh” (Yom Kipur) es todo el conjunto de juicios por los que la humanidad vive su purificación previamente a la Parusía (Sukkot). Uno de los aspectos sobresalientes de la Guerra de Ezequiel es el énfasis sobre el “Día del Señor” y su conexión con el sexto sello del Apocalipsis. La “luna roja” de Joel (Jl 3, 4) es comúnmente relacionada con la “luna roja” que se observa al inicio del sexto sello: • Joel 3, 4: “El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre, antes de la venida del Día de Yahveh, grande y terrible”. • Apocalipsis 6, 12: “Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello se produjo un violento terremoto: y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre”. La luna en sangre del sexto sello, que pudiera corresponder a alguna de las lunas tétradas del 2014 o de 2015, se identifica sin duda alguna con la luna roja de Joel que debe “preceder” al Día del Señor, por la reacción de los seres humanos en la Tierra en cuanto el resto de eventos del sexto sello tienen lugar: Apocalipsis 6, 15-17: “Y los reyes de la Tierra, los magnates los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos ó libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes. Y dicen a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero. Porque ha llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá sostenerse?”. La actitud de los seres humanos en la Tierra pone de manifiesto que ellos entienden que “el grande y terrible Día del Señor” está por comenzar. Éste es precedido por el oscurecimiento del sol, y por la luna roja “como sangre” y el terremoto descritos en Ap 6, 14: “Y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos”. Ambas descripciones, de Ezequiel y del Apocalipsis, se combinan para ofrecer un claro panorama de los eventos englobados en el inicio del “Día del Señor”, o día de la expiación judía (Yom Kipur). Es difícil pensar que tal similitud de acontecimientos tenga lugar dos veces. Con todo, hay que decir que los hechos se darán muy rápido uno detrás del otro. Por otro lado, podemos observar que la gran multitud que está en pie delante del Cordero (Ap 7, 9), y que sin duda incluye a quienes fueron arrebatados, se relaciona con aquella descrita por Jesucristo en su relato de los eventos del fin de los tiempos: “Guardaros de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las disipaciones de la vida, y venga a aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la Tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está por venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre” (Lc 21, 34). Jesucristo sugiere que aquellos que se mantengan fieles a Él podrán “escapar” a dichos acontecimientos y estar en pie delante de Él. Esto ofrece un elemento adicional al Rapto previo a la Gran Tribulación, ya que las pruebas para los creyentes son descritas como “libertinaje, embriaguez y disipaciones de la vida” y es muy difícil pensar que esas tentaciones se apliquen a los creyentes perseguidos como lo estarán durante el Día del Señor. Y si, una vez que la marca de la Bestia se aplique a escala global, los creyentes no marcados difícilmente podrán comprar comida, mucho menos se puede pensar que estarán envueltos en “disipaciones y libertinaje”. Lo más notable, siguiendo con el tema del Arrebato, coincidente con la fiesta judía de las trompetas (Rosh Hashana), es la descripción que Cristo da de los creyentes que “escaparán” a lo que “está por venir”. Él afirma que ellos estarán “de pie delante del Hijo del hombre”. Nos recuerda la descripción de San Juan en el Apocalipsis: “Después miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero” (Ap 7, 9). Las palabras de Jesús y de San Pablo se combinan para decirnos que los santos nunca más serán separados de Cristo. Y dado que los 24 ancianos son descritos anteriores y como separados del Cordero, no es posible que éstos sean ó simbolicen a los santos raptados y resucitados en el sexto sello. Por otro lado, la gran multitud obedece mejor a las palabras de Jesús y de San Pablo pues están inmediatamente descritos “estando en pie” en el Cielo en la presencia del Cordero. Además, existe otro elemento a tomar en cuenta en el discurso de Jesús al usar la palabra “escapar” como descrita antes de los eventos que ocurrirán a los creyentes previamente a los hechos de la Gran Tribulación. San Pablo usa una terminología semejante: “… y esperar así a su Hijo Jesús que ha de venir de los cielos, a quien resucitó de entre los muertos y quien nos salvará de la cólera venidera” (1 Ts 1, 10). Jesús se refiere a esa acción como “escapar”, y San Pablo la describe como “salvación” ó “rescate”, un rescate de la cólera “que está por venir”. Pablo continúa el tema inmediatamente después de que da a conocer el misterio del Rapto en su primera carta a los Tesalonicenses (1 Ts 4, 13): “Porque Dios no nos ha destinado para la cólera, sino para obtener salvación por nuestro Señor Jesucristo” (1 Ts 5, 9). Nuevamente, los operadores de mal están destinados a la ira, mientras que los fieles serán rescatados para obtener “salvación”. Estos textos no se llevan a cumplimiento más claramente que en coincidencia con la apertura del sexto sello, previa a que inicien los acontecimientos. Después de eso, la ira de Dios caerá cuando se sacuda la Tierra entera. Los cristianos que hayan quedado después del Rapto y todos los habitantes responderán a esta catástrofe con miedo y terror, y exclamarán “El gran día de la ira de Dios ha llegado”. Cabe resaltar que, en las Escrituras, la resurrección de los santos está relacionada con un terremoto, como sucedió el Viernes Santo después de la muerte de Cristo, cuando “tembló la tierra y muchos santos resucitaron”. Por ello mismo, es altamente probable que coincida el terremoto del sexto sello con la primera resurrección, la de los santos del Nuevo Testamento, seguido inmediatamente del Rapto. La explicación que los promotores del Gobierno Mundial le darán al Rapto de los Fieles será la de “abducciones” por parte de seres galácticos superiores. Se prepara ya cantidad de literatura en ese sentido. La cercanía de ambas cosas, Arrebato y apertura del sexto sello, será fácilmente previsible por un signo claro que Jesucristo nos dio: el incremento de amenazas de guerra: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino” Mt 24, 7. Es el mismo orden que se observa en el Apocalipsis en el segundo sello, el que corresponde al segundo caballo, de la guerra: “Entonces salió otro caballo, rojo: al que lo montaba se le concedió quitar de la Tierra la paz para que se degollaran unos a otros: se le dio una espada grande” (Ap 6, 4). Sólo después aparecen el tercer caballo del hambre, y el cuarto de las pestes que, por otro lado, normalmente son las consecuencias lógicas de las guerras. Hay que estar atentos a los acontecimientos que involucrarán a Israel a partir de este año 2014. La fiesta judía de las trompetas adquiere un sentido pleno cristiano de gran optimismo y esperanza. Las trompetas anuncian el Retorno de Jesucristo y, si bien conllevan el tema de la guerra y catástrofes globales, al mismo tiempo celebran la llegada próxima de Cristo como Rey, así como el triunfo de todos sus seguidores fieles. Nota: en México, las lunas rojas de 2014 serán visibles en estos horarios: Martes 15 de abril: 2:47 de la madrugada Miércoles 8 de octubre: 5:55 de la mañana. Tomado de: http://ultimostiempos.org/7-noticias/155-blood-moon

RENNY MCLEAN EN CAP DICE QUE NO HAY RAPTO

Ya es hora que aquellas Iglesias que han sido seducidas por el llamado mover apostólico abran los ojos.

jueves, 3 de abril de 2014

La doctrina de los Nikolaitas

La doctrina de los Nikolaitas ="Nikos" (#3534), que significa "Conquista, triunfo, o victoria"

31 de marzo de 2014 a la(s) 14:33
La palabra "Nicolaítas" (Revelación 2:6, 15) es una transliteración de la
palabra griega, “Nikolaites” (Strong's # 3531), que es un adherente de "Nikolaos"

(Strong’s # 3532), que viene siendo una compilación de dos palabras--"Nikos" (#3534), que significa
"Conquista, triunfo, o victoria"

y "laos"(#2992),
que significa " gentes". La palabra Nicolaítas

significa aquellos que son del grupo u orden que ha conquistado a las gentes. En otras palabras, ellos son los que se exaltan a si mismos para tener el control, y ser mejor que los demás, y así ser
reverenciados como si estuvieran por encima del cuerpo y como si fueran intachables.


version Nacar Colunga --->Rev 2:6  Mas tienesesto a tu favor, que aborreces las obras de los nicolaítas como las
aborrezco yo.

Rev 2:6  MasG235 tienesG2192 estoG5124, queG3754
aborrecesG3404 losG3588 hechos de losG3588 NicolaítasG3531; losG3588
cualesG3739 yo tambiénG2504 aborrezcoG3404.

 νῖκος níkos; de G3529; conquista (concr.) i.e. (por impl.) triunfo:-victoria.

 λαός
laós; apar. palabra prim.; pueblo (en gen.; así difiriendo de G1218;
que denota el pueblo propio de uno):-gente, multitud, pueblo

Gen 10:8  Cus engendró también a Nemrod; éste comenzó a ser prepotente en la tierra, (Torres Amat)

El que inicia el camino, este PREPOTENTE llamado NIMROD que por x causa es
traducido como heroe como si fuera un heroe de DIOS, pero es todo lo contrario, el llevo a la gente a contruir piramides o zigurats, de alli viene la adoracion a las estrellas y al ejercito de los cielos en el
termino celeste o las llamadas potestades celestes o dominios ,lo que en un idioma sencillo seria adoracion de demonios

La doctrina de los conquistadores hoy es preomulgada por muchas congregaciones y muchos
buscan el ser reconocidos por CONQUISTADORES,   ha escuchado el grito
de " iremos a las naciones a conquistarlas para CRISTO?"

"ah somos el grupo de los conquistadores"

NIKOS = CONQUISTA
LAOS =PUEBLOS

la doctrina de los NIKOLAITAS esta en estos dias avanzando, y quizas usted sin saberlo se encuentre dentro de una de dichas congregaciones,

1) Recuerde que es donde estas congregaciones tienen un solo lider arriba de todos los demas
el entre comillas recibe la uncion y revelacion de DIOS y segun el se encargara de comunicar lo que DIOS le ha revelado a el ,

2) Es un sistema piramide , donde el a su vez mantiene a su profeta a su lado, hoy hemos notado que por alguna rason , el individuo es autollamado apostol
y a fuerzas la esposa es automaticamente profeta, eso nos habla de el Anti Cristo y el falso profeta a su lado , es un casamiento que la biblia menciona , el anticristo caminara con su falso profeta

3)la version Jerusalem lee asi :
Gen 10:8  Kus engendró a Nemrod, que fue el primero que se hizo prepotente en la tierra.

No ha escuchado usted a los nikolaitas en todas partes?
Aqui se hace lo que yo digo , aqui en esta iglesia yo mando, y el que no este de acuerdo que se largue

aqui yo soy el apostol y tiene que haber un orden jerarquico, yo estoy arriba de el profeta , el profeta a su vez encima de los demas , sean maestros , sean evangelistas, o sea la iglesia local...y se hizo prepotente en la tierra.

Rev 2:15  'Así tú también tienes algunos que de la misma manera mantienen la doctrina de los nicolaítas.

pienso que esta doctrina es diferente a la doctrina de balaam y a la doctrina de jezabel

Rev 2:6  'Sin embargo tienes esto: que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.


dentro de las iglesias en apocalipsis leemos que se habian introducido herejias

1) Doctrina de Balaam
2) Doctrina de Los Nikolaitas
3) Doctrina de Jezabel

La falsa doctrina Papal catolica es eso, un lider haciendo la doctrina de los nikolaitas

Jesús mismo expuso y reprobó la doctrina de los Nicolaítas cuando acusó a los Fariseos, Saduceos, y
escribas como hipócritas, víboras, e hijos de su padre el Diablo. Ellos se exaltaban a sí mismos por encima del pueblo y cambiaron la ley de Dios por sus vanas tradiciones; y el Señor les dijo que cuando ellos convertían a alguna persona a su religión ¡Sólo le hacían dos veces más hijo del infierno que ellos mismos! (Matthew 23:15)

hoy en día es cuando la doctrina de los Nicolaítas tiene a las multitudes religiosas engañadas y esclavizadas
dentro de la vanidad y liturgia con el concepto satánico de “clero y laicos”, lo cual es un precepto FALSO que algunos en la iglesia están supuestamente ordenados para estar en control, y otros ordenados para
solamente sentarse y ser entretenidos y que se les diga que hacer.

 Dios ha ordenado apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, y maestros; pero en ningún lugar del Nuevo Testamento fue ordenado por Dios que estos hombres Si, son hombres, y no mujeres debían usar
disfraces, o ser llamados por títulos halagadores, o ejercer control sobre la iglesia.

Creo que esto es muy claro --->1Pe 5:2  pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo;
1Pe 5:3  tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño.

Pero en las iglesias de hoy, los “ancianos” tienen todo el espectáculo planeado y cronometrado, de tal forma que ni hay lugar para alguna palabra del Señor si la tuviera algún hombre o alguna mujer. Además son tan protectores de sus imperios hechos por ellos mismos que tienen miedo de dejar que alguien hable en la
iglesia, que no haya recibido primero permiso del pastor, porque esa persona podría hablar alguna palabra del
Señor Jesucristo que despierte a la gente y rompa la autoridad falsa que han establecido por su sistema de
“clero y laicos” de los Nicolaítas

En que lugar de la Biblia dice que un santo de Dios necesita permiso del pastor antes de hablar una palabra
en la iglesia?

La Biblia dice, que se hable la palabra, y que luego los demás juzguen mediante la escritura, sea o no sea palabra de Jesús--1 Corintios 14:29-31

No sera mas bien que este pasaje nos dice que CRISTO esta fuera de las ekklesias o iglesias ?
Rev
3:20  'He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.

en este versículo está hablándole a la IGLESIA La súplica sincera para cualquiera queSALGAN de esa sucia y
abominable religión de los Laodicenses que en griego significa, “el pueblo de mi ira”

Los Nikolaitas son opresores de Su pueblo y usurpadores de Su autoridad tienen el negocio de hacer mercadería de ustedes, y desean gloriarse en vuestra carne.
DE  BYRON  MONZON.